Rembrandt van Rijn (1606-1669)

La oración en el huerto, c. 1652

La oración en el huerto, c. 1652

La oración en el huerto, c. 1652

Aguafuerte y punta seca, 11,8 × 8,3 cm. Muy buena impresión sobre papel verjurado. Marca de la plancha claramente visible. Muy pequeña área restaurada abajo en el centro. Firmado y fechado en el margen inferior derecho: “Rembrandt f. 165..” (última cifra ilegible). NH 269, II/III. La oración en el huerto es una obra maestra de expresión y composición. Se conocen varios dibujos preparatorios que demuestran el trabajo de esta ajustada y armoniosa composición. Destaca la expresión de tristeza y sufrimiento de Jesús y el modo en que el ángel lo consuela. Ambos están en primer plano en un paisaje en el que vemos en un punto más bajo a los apóstoles dormidos y a los soldados que se acercan a lo lejos, todo ello iluminado por la luz de la luna que aparece por detrás de las nubes. La sutileza de las líneas y del claroscuro son es la parte más visible de esta obra, que esconde una hábil disposición de planos en altura y profundidad, así como de elementos a la izquierda y derecha de la imagen. En cuanto a composición y expresividad, este precioso aguafuerte saca ventaja a muchas pinturas del mismo tema realizadas por otros grandes artistas.

Aguafuerte y punta seca, 11,8 × 8,3 cm. Muy buena impresión sobre papel verjurado. Marca de la plancha claramente visible. Muy pequeña área restaurada abajo en el centro. Firmado y fechado en el margen inferior derecho: “Rembrandt f. 165..” (última cifra ilegible). NH 269, II/III. La oración en el huerto es una obra maestra de expresión y composición. Se conocen varios dibujos preparatorios que demuestran el trabajo de esta ajustada y armoniosa composición. Destaca la expresión de tristeza y sufrimiento de Jesús y el modo en que el ángel lo consuela. Ambos están en primer plano en un paisaje en el que vemos en un punto más bajo a los apóstoles dormidos y a los soldados que se acercan a lo lejos, todo ello iluminado por la luz de la luna que aparece por detrás de las nubes. La sutileza de las líneas y del claroscuro son es la parte más visible de esta obra, que esconde una hábil disposición de planos en altura y profundidad, así como de elementos a la izquierda y derecha de la imagen. En cuanto a composición y expresividad, este precioso aguafuerte saca ventaja a muchas pinturas del mismo tema realizadas por otros grandes artistas.

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